
Nuestro amigo Fran es una persona entregada al Bien ComĂșn y sensible a las necesidades de la sociedad. ÂĄUn hombre generoso de muchos dones e ideas! Un profesor universitario que trabaja para empoderar a otr@s, para apoyar los sueños de los demĂĄs, y que siempre recorre âel kilĂłmetro extraâ para contribuir. Hace poco, unos cuantos estĂĄbamos dando un paseo amable, repartiendo abrazos y conversaciones a desconocidos. âPor casualidadâ nos encontramos a Fran que sin dudarlo nos dijo: âpara que tengĂĄis mĂĄs tiempo para hacer esto, os invito yo a comer. No os preocupĂ©is, yo lo hago todo.â En un par de horas habĂa preparado varias delicatessen para 10 personas.
De su espĂritu generoso y de su conexiĂłn con âla nube colectivaâ (quizĂĄ pierda aquĂ sentido el dicho: âestĂĄs en las nubesâ đ )  surgen ideas como âLa Olla ComĂșnâ. Celebrando su cumpleaños hace unos pocos meses, en conversaciĂłn con vari@s amig@s, a Fran se lo ocurriĂł la sencilla idea de abrir su casa e invitar a otr@s a hacer lo mismo para comer o cenar junt@s. El anfitriĂłn invita al plato principal en coordinaciĂłn con otros voluntarios y el resto lo ponen los demĂĄs comensales.
No por sencilla la idea deja de ser transformadora. Por supuesto, Ă©sta no es una idea nueva, es una âtradiciĂłnâ que ha ocurrido en decenas de culturas por todo el mundo (ej. el Potlock en AmĂ©rica del Norte, Moais en JapĂłn, o tradiciones similares en Chile o India.), pero eso tampoco le resta poder. En una cultura en la que casi todo se vende, espacios a-comerciales ayudan a regenerar el tejido social y las relaciones basadas en lo impagable. Y no es moco de pavo (ÂżquĂ© les pasarĂĄ a los mocos de pavo?): la soledad no elegida y la desconexiĂłn son una epidemia acuciante hoy en las sociedades occidentales, con causas y consecuencias diversas y complejas.Â
ÂĄEl movimiento Olla ComĂșn va desplegĂĄndose poco a poco! Ya se han hecho unas 10 Ollas en Burgos y alrededores, y personas de otras ciudades han mostrado interĂ©s. Sobre la base de amistades nobles y amabilidad que genera re-love-ution, la gente ha sentido la confianza suficiente como para abrir sus casas y ofrecer estas comidas en el espĂritu del regalo, sin mayor objetivo que dar espacio y compañĂa a otr@s.
ÂĄAquĂ una foto de una de las Ollas!

Si quieres unirte a la Olla ComĂșn de Burgos o empezar la tuya propia contĂĄctanos: fvillarma@ubu.es
