Este año, hemos organizado dos viajes a India con 15 personas cada uno, y han sido experiencias maravillosas.
En este resumen os contamos algunos de los aprendizajes e historias que hemos experimentado, sobre todo en el segundo viaje, el que hemos co-organizado plenamente entre GreenYoguiAdventure y EspacioUbuntu.
Los viajes los hemos planteado como peregrinajes, no viajes meramente turísticos, sino como oportunidades de evolución personal y social. Como veréis, son viajes transformadores, que nos invitan a profundizar en nosotr@s mism@s a medida que descubrimos la belleza de la India.
LAS RAÍCES DEL VIAJE
Hace casi una década empezamos a organizar en España los encuentros Reloveution. En ellos exploramos transiciones culturales, nuestra propia transformación interior, y los potenciales de diferentes paradigmas de cambio social, sostenidos en la idea de una r-evolución integral de mente (head), corazón (heart) y manos (hands).
En uno de estos encuentros conocimos a Joseba, profesor de yoga y facilitador de viajes a India entre otras muchas cosas. Este año, Joseba y Alba, su compañera de vida, nos contactaron para co-facilitar un viaje a India! En EspacioUbuntu llevábamos desde la pandemia sin facilitar estos viajes, y fue un regalo recibir este ofrecimiento de colaboración que encajó perfectamente con el momento de Joserra y Neida, que también decidieron unirse al viaje.
En la unión de ambos mundos, entremezclamos el yoga de la meditación, la devoción, el yoga más físico, también con la parte del karma yoga (el yoga de la acción social y el altruismo), y el yoga integral, aquel que incluye aspectos sistémicos y de cambio social.

¡Y la mezcla ha resultado ser maravillosa! Es difícil resumir la experiencia en pocas palabras, pero intentamos juntar aquí algunos de los aprendizajes que nos llevamos del viaje.
EL PODER DE LAS RELACIONES
En las ONGs y ecosistemas con los que colaboramos en India siempre hablamos del poder de las relaciones: ‘las relaciones primero, los proyectos surgen después de forma natural’, se escucha.
A pesar de haber estado cuatro años sin volver a India, es el poder de las relaciones el que nos ha permitido vivir la experiencia maravillosa que hemos vivido, conectando con la realidad local de una manera profunda, favoreciendo experiencias reales de intercambio que han facilitado los principales aprendizajes y momentos transformadores del viaje.
Estamos tan agradecidos por el corazón abierto de muchas personas, como Nishanti, Vimal y Nofal en Coonoor, Nisha y Ragu en Coimbatore, Deven, Shaalini y Vipul en Auroville, Nimo, Jayeshbhai, Diken, Anarben, Neetaben, Vinay, Priya en Ahmedabad… Es gracias a las conexiones de corazón, y a su tremenda amabilidad y apertura que hemos podido experimentar la India que hemos experimentado. ¡Gracias!
Y no lo damos por hecho, pues mantener las puertas del corazón abiertas al otro, en especial al extranjero, no es algo que veamos de forma tan abundante hoy en día. En un mundo en el que aumenta la preocupación por lo diferente, estas personas nos enseñan a mirar la diversidad con lentes de amor y riqueza. Y es que en su caso, no es solo que te abran la puerta, si no que te dan las llaves de su casa. Cuántas veces he escuchado: ‘no tienes ni que preguntar, esta es tu casa’. Y no es un decir, como veréis en estas historias.
¡Qué diferente sería el mundo con más corazones tan abiertos y llenos de compasión y amor!
EL PODER DEL SERVICIO Y LA COLABORACIÓN ALTRUISTA
Son las relaciones, la base de ecosistemas sociales como el de Ahmedabad, plantados también en el valor del servicio a los demás, el Karma Yoga, el altruismo en acción. En el ecosistema, desde Gandhi, ya son varias las generaciones inspiradas y afanadas en dejar un mundo mejor, a través de diferentes manifestaciones de esa intención de servicio.
Movido por la labor de Mahatma Gandhi y por la situación de las personas sin casta, Ishwardada decidió dedicarse al servicio social, enfocando sus esfuerzos en el área WASH, higiene y saneamiento, íntimamente relacionada en aquellos tiempos con la problemática social de las castas. En India, hasta hace dos décadas, las principales causas de mortalidad y enfermedad eran los malos hábitos de higiene y saneamiento, y la falta de infraestructuras apropiadas, como letrinas, desagües, depuradoras etc.
Pero el trabajo de Ishwardada fue mucho más allá de su inmensa y necesaria labor en el campo del saneamiento o la construcción de infraestructuras, y transitó por la práctica del karma yoga, la construcción de comunidad, y la orientación a su propia evolución personal. ‘Todo el trabajo lo hago para mi propia purificación personal, mi propia evolución’, dijo Gandhi. Y de la misma manera desarrolló su labor Ishwardada. Su trabajo tocó a miles de personas de todo el mundo, e inspiró a toda una nueva generación de agentes de cambio.

¡Tuvimos la suerte de estar en Ahmedabad justo el día de su cumpleaños, que aún celebran en ESI con todo el cariño del mundo!

Ishwar Patel
Algunas de esas personas fueron su hijo, Jayeshbhai, la mujer de Jayeshbhai, Anarben y otro compañero de viaje, Virenbhai, que varias décadas después de que Ishwardada empezara su trabajo, decidieron también empezar a servir a los niños de los barrios marginales de Ahmedabad.
Lo que empezó para ellos como un rato semanal de voluntariado, en el que jugaban con l@s niñ@s y limpiaban sus manos, se convirtió poco a poco en una forma de vida, y posteriormente en un espacio para que otros también pudieran experimentar esa forma de vida. De aquellas experiencias surgió Manav Sadhna, una de las maravillosas ONGs que visitamos, y que sirve a miles de niños de los slums todos los días, con más de 40 proyectos y 6 centros comunitarios que se convierten en espacios seguros en los que las comunidades se encuentran y transforman.
Manav Sadhna es, en sí misma, un gran ecosistema de personas y proyectos, en los que brilla la colaboración altruista y la intención de servicio. Todos los años, beneficiarios locales se convierten en técnicos de proyecto, y cientos de voluntarios internacionales colaboran con MS, llevándose semillas de transformación vital de un valor incalculable.

Manav Setu, el nuevo centro comunitario de Manav Sadhna, literalmente debajo de un puente, en el que desarrollan proyectos de educación, sanidad y comunidad.
Del trabajo de Ishwardada también surgió el centro de retiros ESI, el centro en el que nos alojamos la semana en la que estuvimos en Ahmedabad. Un lugar de amor y transformación por el que pasan miles de personas al año, un ashram moderno en el que experimentar los valores gandhianos y el poder de la comunidad.
Y en el mismo ecosistema de Ahmedabad también pudimos conocer a Anarben, y visitar el nuevo centro de Gramshree, una ONG dedicada al empoderamiento de la mujer, que trabaja para cuidar tipos de artesanía y textil en riesgo de extinción, y que pone el foco en generar espacios seguros en los que las mujeres puedan empoderarse y ser ellas mismas, mientras desarrollan un medio de vida justo en un ambiente amable.
En cada una de estas iniciativas brilla el amor por la humanidad, con el foco puesto en la propia transformación personal, desde la que surge una acción social más profunda y transformadora.
Nos inspiró también profundamente la colaboración y apertura entre todas ellas; de egosistema a ecosistema, un espacio de espacios para colaborar, cuidarse y multiplicar las oportunidades de transformación personal y colectiva. ¡Cuánto podemos aprender también de esta forma de colaborar entre organizaciones!
De todas estas interacciones en el ecosistema de Ahmedabad, sacamos muchos aprendizajes, algunos de ellos los resumimos en estas frases, que escuchamos de personas que llevan décadas en esto, y que nos pueden servir para nuestros proyectos y organizaciones:
EL PODER DE LA AMABILIDAD
En una hermosa sincronicidad, justo antes del viaje nos contactó mi amigo John Sweeney, uno de los principales promotores del movimiento Suspended Coffees a nivel global (Cafés pendientes, una tradición solidaria nacida en Italia). John ha seguido nuestro trabajo a través de ServiceSpace y Espacio Ubuntu, y nos ofreció participar en un experimento de amabilidad incondicional! Nos ofreció 500 dólares, a través del programa DropDeadGenerous, para utilizar en uno o varios gestos de amabilidad transformadora, para poder plantar semillas de generosidad en el mundo. Fue increíble que esta colaboración llegará en el momento en que llegó, y el equipo (Neida, Joseba y Joserra) decidieron proponer utilizar ese dinero para hacer pequeños gestos de generosidad durante el viaje. La idea que surgió fue la de utilizar los 21 días de la estancia en India para crear un hábito, y además practicarlo de manera colectiva.
Esa mirada de contribución nos permitió vivir varias experiencias muy transformadoras, que aún llevamos con nosotros:

Comprando té a dos autobuses enteros en la parada de un viaje, camino de Coonoor. En una parada de nuestros autobús decidimos comprar té para dos autobuses enteros! La gente lo disfrutó un montón, y generó momentos hermosos de gratitud y conexión.

El primer día compramos libros de sabiduría y postales con mensajes bonitos que dejamos en decenas de lugares a lo largo del viaje.

También imprimimos tarjetas sonríe con las que hacer pequeños gestos de amabilidad anónima, y dejamos pagadas unas cuantas comidas y cenas :).

Dejamos algunos regalos pagados en diferentes establecimientos. Dejamos, por ejemplo, una escultura pagada, y al escultor le tocó mucho el corazón nuestro gesto, y nos compartió como él también llevaba a cabo prácticas de generosidad como alimentar a los monos de su barrio todas las semanas, gastándose una cantidad importante de dinero en ello.

Compramos material transformador en Manav Sadhna, promotora del proyecto Earn and Learn, que apoya a niños que de otra manera trabajarían en la calle. Material que aún estamos regalando a día de hoy en nuestros espacios y proyectos, también en España.

Un día salimos a la calle a conectar con los Sadhus (personas que se dedican a la contemplación y la búsqueda espiritual en India), ofreciéndoles comida y un rato para interactuar.
Nos impactaron mucho sus historias, y también su generosidad y bondad. Uno de ellos nos regaló un libro, y otro nos trajo incienso para protegernos de los mosquitos mientras nos reuníamos en un círculo en la calle.. Salimos a la calle pensando en dar, pero no dejamos de recibir.
¡Y así muchas más experiencias!
Todos estos gestos generaron mucha cohesión en el grupo, como dicen en India: ‘las amistades nobles, aquellas basadas en el servicio a la sociedad, son las más profundas y duraderas.’ Cada gesto nos unió un poquito más, y favoreció un campo relacional más sólido.
En el viaje, esta práctica, esta mirada, nos ayudó a conectar aún más con la contribución. Al principio del viaje hablábamos de cómo se puede viajar como turista o como peregrino. El turista consume, el peregrino intenta dejar el lugar mejor de cómo se lo encontró, intenta contribuir. Y es que esta perspectiva de buscar las oportunidades para contribuir nos permitió vivir el viaje de una manera totalmente diferente. Con la mirada adecuada, la práctica de estos pequeños gestos, acaba disolviendo los roles de dador y receptor, y generan un baile de alegría y transformación compartidas, de consecuencias impredecibles, tanto en nuestro mundo interno como en el mundo externo.
LA AMABILIDAD QUE RECIBIMOS
En ese baile de dar y recibir que se despliega de forma tan natural en India, nos vimos muchas veces en el rol de receptores de amabilidad. La intención de sostener el experimento de 21 días, también favoreció que trascendiéramos la perspectiva materialista de que solo se pueden dar cosas tangibles. Después de varios días reflexionamos sobre cómo, la intención de amabilidad, se convertía en una oportunidad de interactuar de otra manera, más allá del posible intercambio material, más allá de los 500 dólares. A medida que experimentábamos íbamos conectando con posibilidades más sutiles como las sonrisas, los momentos de escucha profunda, la presencia amable, o la idea de ‘sostener espacio’.
La amabilidad puede parecer algo insustancial o incluso frívolo en medio de las circunstancias del mundo actual, pero en esencia supone un cambio radical de actitud de consecuencias profundas.
Uno se puede plantear, ¿Qué pasaría si Netanyahu o Biden o los Ayatolás estuvieran más enraizados en la amabilidad con el otro, en la no-violencia?
Quizá un día elijamos ese tipo de líderes para representarnos, aquellos con una claridad ética y moral que nos permitirá finalmente trascender formas y prácticas antiguas que hace tiempo debiéramos haber trascendido como humanidad (EJ: guerra, violencia sistémica, explotación insostenible de recursos naturales, separación cultural por motivos religiosos…)
La amabilidad es una característica que nos encontramos casi en cada paso del viaje.
Cuando llegamos a Coonoor Vimal y Nishanti nos alojaron en su casa (en el primer viaje), y en el segundo viaje Vimal nos guió por medio de los campos de té para conocer comunidades indígenas alejadas del circuito comercial. Pudimos hacer una donación para que Vimal colaborará con estas comunidades una vez que nosotros no estuviéramos allí, y hace poco nos ha mandado algunas fotos :).
En Coimbatore nos encontramos en los dos viajes con Ragu y Nisha, con los que tuvimos círculos muy inspiradores sobre temas como la permacultura, la creación de comunidad o la naturopatía. Nos invitaron a comer varias veces, e incluso, ¡nos invitaron a un minibus para que pudiéramos vivir el día que pasamos allí con mayor fluidez! ‘Estáis en nuestra casa ahora, así que nosotros nos encargamos!’ Fue un gesto que nos tocó mucho a tod@s, igual que su bonita energía y hospitalidad.
En Auroville también vivimos una experiencia hermosa de mindfulness en la naturaleza que nos ofreció incondicionalmente nuestro amigo Vipul Saha, y un círculo con Deven para aprender más sobre tan increíble proyecto.
(…)
Todo estos momentos y actividades fueron ofrecidos de forma incondicional, sin precio, sin expectativas transaccionales… Esta es precisamente una de las transiciones culturales de las que hablamos en nuestros retiros reloveution, y algo que está muy vivo en la India; una forma de entender la vida que nos inspiró profundamente y cuyo impacto puede resumirse en una de las historias de una compañera de viaje:
“…cuando una bella mujer en el Ashram de Gandhi me regala su bolso cuando voy a decirle que me encanta y a preguntarle dónde lo ha comprado. Me desarmó por completo. Al instante vino un impulso que me hacía divagar en cómo pagarle lo que me estaba regalando. Metí la mano en el bolso buscando que darle. Fue en balde. Enseguida me di cuenta de que no iba por ahí pero mi mente de mujer occidental no entendía de regalos desinteresados desde el corazón. Ha sido un super aprendizaje que me llevó integrado en mi. Nunca podré estarle lo suficientemente agradecida por el regalo doble: el precioso macuto que no me quito desde entonces y una lección de vida que espero poder sembrar yo también.”
EL PODER DE LOS PUEBLOS DE INDIA
Una experiencia que aunó gran parte de los regalos del peregrinaje en India fue la visita a Bhanpur, un pequeño pueblo de Gujarat.
Como nos dijo Jayeshbhai, los pueblos de India son la realidad divina, lugares en los que brillan las riquezas natural, comunitaria, social… Con sus retos y limitaciones, los pueblos de India aún tienen mucho que enseñar, y es lo que experimentamos en nuestra visita de dos días a Bhanpur.
Allí experimentamos el dicho indio: Aditi Devo Baba, ‘el invitado es dios’, en todo su esplendor. El pueblo nos había preparado una recepción con música, actuaciones de los niños del pueblo, fiesta nocturna con baile comunitarios incluidos… Increíble. Además se habían organizado entre 8 familias para poder alojarnos de dos en dos en casas diferentes, por lo que pudimos conocer mejor cómo viven y cómo es su día a día. También nos enseñaron su cooperativa de leche, su fuente de agua potable, y otros mecanismos y lugares del pueblo.
Nos lo cuenta con todo detalle nuestro amigo Vinay en este artículo. Una experiencia maravillosa en la que muchos nos sentimos sobrepasados por la belleza y generosidad de estas gentes, que nos enseñaron la increíble hospitalidad del pueblo indio, y la abundancia del corazón de las personas de aquel lugar.
Una semilla para toda la vida, también reflejada en este vídeo regalo, que nos ofreció ESI después del viaje:
EL PODER DEL PENSAMIENTO SISTÉMICO
La realidad de los pueblos de India tiene ese potencial divino, de una vida más conectada con la naturaleza, con más comunidad, más cuidado mutuo, más tiempo, más autocuidado, más espiritualidad… esas riquezas tan valiosas e intangibles, que a veces damos por hechas, y situamos en un segundo plano en nuestros diseños sociales.
Esa belleza de las formas de riqueza alternativas también se experimenta en un lugar tan especial como Auroville.
Auroville es una ciudad experimental que surgió hace más de 60 años en el sur de India, enraizada en la espiritualidad y la transformación de los sistemas sociales hacia un mayor sentido del bien común. https://joserrag.com/2018/03/23/a-visit-to-auroville/
Un lugar en el que conectar lo espiritual y lo material, indagar en nuestro propósito, y desplegar posibilidades colectivas que van más allá de los paradigmas modernos que aceptamos como leyes.
¿Qué pensaríais si os decimos que hay un lugar en la tierra en el que…?
… La energía es limpia y gratuita para tod@s.
… La educación es también gratuita, de calidad, con los modelos más innovadores, pedagogías alternativas basadas en el desarrollo integral de l@s niñ@s.
… La sanidad es también gratuita y universal.
… La vivienda también es gratuita para los habitantes del lugar y no se puede especular con ella pues la propiedad es municipal!
… La cultura es también un regalo, y es uno de los lugares del mundo con más eventos y talleres por habitante.
… Un lugar enfocado en la evolución interior y social, donde el trabajo es: ‘una forma de expresar tus dones en conexión con el bien común’, y donde se diseñan trabajos basados en la alegría de dar, el tiempo libre para crecer interiormente, y la belleza.
… Un lugar en el que se han plantado 2 millones de árboles en 60 años, pasando de ser un erial a una ciudad bosque.
…con más de 3500 personas viviendo, más de 100 comunidades de vivienda, cientos de proyectos de economía altruista, y una proyección maravillosa para las próximas décadas.
El mundo se rige hoy por principios como el individualismo, el consumismo y la competición, un paso más en la evolución humana son sistemas basados en el cuidado mutuo, el altruismo colaborativo y la transformación interna. Y por suerte existen lugares donde estos paradigmas ya despegan, con respeto a diversidad de formas y sin coerción centralizadora.

Auroville en una celebración nocturna
EL VIAJE SIGUE
Un regalo de amor para tod@s.
Las personas que hemos conocido,
Los maravillosos espacios y proyectos,
La esperanza de un mundo mejor,
La realidad de verlo posible,
El sueño hecho realidad,
La vida divina, en la Tierra,
El puente en el corazón,
Y los pies en el suelo,
Se despliegan las alas,
Desaparece el velo.
Anónimo
Desde la transformación personal que hemos experimentado en el viaje, pasando por los espacios organizacionales y los proyectos de cambio sistémico, hemos podido conocer otras realidades, realidades que nos dan esperanza e inspiración. Esperanza para seguir cultivando el jardín interno, e inspiración para poner en marcha ideas, herramientas, proyectos, y conexiones a través de los cuales poder replicar y multiplicar los aprendizajes que hemos experimentado en India.
Ojalá que las semillas de este mundo que ya existe, vuelen, como decía Vinoba Bhave, ‘que los pajaros las lleven, las aguas las trasmitan, el viento las transporte’, pues en nuestro corazón sabemos que un mundo mejor es posible, y en nuestro corazón también esta la llave de que el mundo sea cada vez más, lo que sentimos que puede ser.
Más fotos del viaje:

Bendiciendo un regalo

Viajes en tren

Adiyogui

Música devocional y Fito

Deven compartiendo sobre Auroville

Después del paseo Mindfulness con Vipul

Círculo del corazón en el corazón del Gandhi Ashram

Noche de Seva Café

Visita a PTC/Ashramsala

Círculo de cierre con Jayeshbhai

Visita a Kabir Ashram con Kishan

Círculo Awakin en casa de Purvi
Por los campos de té con Vimal


Amabilidad en Tailandia, después del viaje.
¡Pronto, más viajes y aventuras en India!
¡Gracias, Gracias, Gracias!







