Por Carmen Posada
El martes pasado tuvimos el primer Karma Kitchen de Madrid. Llegamos temprano al restaurante @byanjan_restaurante_bar -quien muy generosamente compartió su espacio– para empezar producción. Picar tomates, procesar frijoles, amasar pan, sofreir guisos, hornear galletas y juntar todos los conocimientos culinarios y humanos de los voluntarios. Pasamos a decorar y nombrar mesas, y planear el servicio.
Recibimos a los comensales y les contamos sobre nuestra temática del día: el poder de la migración y la diversidad cultural, que además inspiró nuestro menú y las preguntas semillas que dejábamos en las mesas para generar diálogo y conversación.
Muchos de los voluntari@s –y me incluyo– jamás habíamos vivido una jornada de servicio de alimentación. Hubo imprevistos, en un momento se fue el gas, pero la recursividad de los voluntari@s de cocina y la serenidad del equipo salvaron el evento. La energía fluyó, la buena onda, el buen trato y la solidaridad permearon el ambiente. Mucho amor femenino y contenedor.
La comida fue un éxito. Los sabores de Guinea Ecuatorial, Medio Oriente, Colombia, España, India, Chile y Marruecos se juntaron en un gran festín multicultural. Repartimos envueltos de maíz, buñuelos de fríjoles, curry vegano, dips árabes, alfajores, granadas y almendras para 70 personas.
La generosidad se extendió por toda la cadena, los comensales salieron felices, agradecidos y aportando todo su sentimiento a la bolsa común que nos permitirá continuar la cadena de regalos que da vida a la economía de regalos.
Fue un día transformador y único. Estamos eternamente agradecid@s con los 15 voluntari@s que le metieron toda la onda y compromiso a ofrecer una experiencia única, y con Espacio Ubuntu @revolucionaltruista por compartir su conocimiento y experiencia.
Esperen el próximo Karma Kitchen en Madrid pronto. ¡Seguimos!







